Apresuré mis pasos para acercarme al herido guardia que intentaba ponerse de pie, lo sujeté por la cintura y puse uno de sus brazos alrededor de mi cuello. Cuando por fin se pudo levantar le pedí disculpas por lo que había sucedido, el volteo la mirada hacia Rebeca, quien lo miro fijamente y con temor, luego de titubear un momento se acercó a nosotros y le pidió disculpas…

El era un hombre moreno de aproximadamente 30 años, media 1.80 m, de complexión atlética, al parecer hacia pesas en sus ratos libres por que sentí el gran peso su brazo al colocarlo sobre mi cuello…

- Perdónenos, la verdad me apena que todo esto haya ocurrido, pero nosotros también somos victimas de este lugar…

- No tengas cuidado, pero esta muchacha si que da miedo cuando se enfurece…

- (Rebeca sonrojada) Lo siento, se que tal vez no me pueda disculpar por lo que paso, pero le juro que no era yo quien lo hizo, es algo extraño de explicar es como si…

- No te preocupes muchacha, entiendo, además, soy resistente y la herida que me ocasionaste “accidentalmente” no tuvo mayor implicancia, aunque por la perdida de sangre me siento un poco cansado, y como se llaman??

- Mi nombre es Jhon y ella es Rebeca, mi novia…

- El mío es William, soy jefe de seguridad de este lugar, trabajo en el nivel 3 de esta base. Luego de la perdida de electricidad recibí llamadas de auxilio del personal que estaba asignado a este nivel, cuando llegue no encontré a nadie, solo manchas de sangre por todos lados, y a tu novia…

- Bueno, ella y yo éramos parte de algún tipo de experimento realizado en este lugar, pero ahora no queremos ser parte de nada, solo salir de aquí

- Déjenme descansar un poco y nos iremos juntos de este lugar, yo también deseo salir de aquí, además necesitarán de mi ayuda para poder llegar hasta el primer nivel, solo yo conozco las combinaciones para los accesos y si hay mas personas como tu novia tendremos que evitar las salas de reposo de los experimentos…aunque no lo crean, ustedes son solo una pequeña parte de las “cosas” que hacían aquí…

- De acuerdo William, descanse aquí, sobre esta camilla. Sabe donde podremos encontrar un baño, Rebeca necesita asearse.

- Claro, por este pasillo a la mano izquierda, creo que no importa cual usen, pero el que esta ahí es el de damas…

- Esta bien gracias.

- Luego de que descanse podremos ir a la sala de dormitorios para que se cambien de ropa, no es recomendable andar por ahí con solo una bata…

- Verdad, cuando desperté habia una chica conmigo, su nombre es Angélica, me dijo que trabajaba aquí en el control de los pacientes, la deje en la habitación en la que estaba antes.

- Que raro, no recuerdo ese nombre, pero de todas maneras creo que podemos ir a revisar, mientras más seamos mejor.

- Descansa Will ya volvemos…

Mientras nos dirigíamos hacia el baño, pude notar la mirada perdida de Rebeca, su rostro estaba pálido, asustado, la impresión de saber que podría ser peligrosa para nosotros la aquejaba mucho…no sabia que decirle, yo la amo y no pensaba dejarla sola aquí, tengo que encontrar la forma de curarla y de salir de aquí, no voy a permitir que nada le pase yo…

- Jhon, ahora que lo pienso, el ultimo recuerdo que tenia antes de convertirme en esa cosa, era el de una voz que me decía que me liberara, me llamaba por mi nombre…y una extraña sensación de ser observada.

- Yo también tuve la misma sensación cuando me acercaba hacia el lugar donde estabas con William, es extraño…

- ¿Que cosas puedes hacer tu?

- ¿A que te refieres?

- Con la mente, yo puedo mover cosas y leer los pensamientos de las personas, creo que hasta levitar, estuve intentando hacerlo, pero es un poco difícil y cansa mucho…por eso quería preguntarte que cosas sabes hacer tu…

- Bueno no he podido probar muchas cosas, creo que solo puedo leer los pensamientos, nada mas, a diferencia tuya yo llevo casi una hora despierto, no he tenido tiempo de practicar, en cambio tu ya eres toda una experta. (risas)

Trataba de que olvidara lo que había ocurrido, aun no puedo creer todo esto, parece una pesadilla…

Entramos al baño para que ella pudiera lavarse. Al parecer este era uno de los pocos lugares que no había sido presa de las atrocidades de los científicos locos que trabajaban aquí.

Una vez dentro, ella se acerco rápidamente al lavabo y prontamente abrió la llave para que saliera el agua, cuando me acerque a ella y levante la mirada hacia el espejo…por un momento, no pude reconocer mi rostro…por un momento me sentí mareado…y todo se tornaba oscuro…muy oscuro…

- Eres terco Jhon, más de lo que crees…

- ¿Que?, ¿quien eres tu?

- Mi nombre es Richard, fui yo quien te dio libertad, a ti y a tu novia, fui yo quien se reveló a nuestros creadores, a esos entupidos hombres que soñaban con dominarnos, pero nosotros no somos mascotas ni armas, somos dioses.

- Richard, aun podemos salir de aquí, mi novia y yo hemos encontrado a un Jefe de seguridad que conoce la forma de escapar, podemos irnos todos juntos.

- No necesito escapar de aquí, este lugar me pertenece, tengo a mis hermanos y hermanas aquí, y ustedes dos son parte de esto, únanse a mi, nosotros somos la evolución ahora.

- No digas tonterías, necesitamos encontrar una cura para esto, Rebeca sufre un efecto secundario, en ocasiones pierde la razón y se convierte en un ser extraño, tengo que ayudarla, no puedo dejarla así…

- Si se por lo que pasa tu novia, soy yo el que controla su transformación, ella me pertenece, y tu también, no trates de escapar de lo inevitable. Eres algo especial pequeño amigo, pero eso no te hace importante, si lo deseo puedo acabar contigo ahora, pero en vista de que rechazaste mi noble invitación, veré hasta donde llegas, me entretendré un rato con ustedes…suena divertido…

Mientras su macabra risa se perdía en lo profundo de mi cabeza, un rostro iba apareciendo y una dulce voz me invitaba a despertar…

- Jhon, Jhon…despierta…

- Eres tu preciosa

- Jhon que paso, te desplomaste tras de mi, y no sabia que hacer, te llamaba pero no me hacías caso, no quiero volver a perderte…

Mientras veía caer las lagrimas por sus mejillas, y sentía su mano apretar fuertemente la mía, comprendía que sea quien sea ese Richard o lo que haya pasado aquí, debíamos salir, no iba a abandonarla…

- No me perderás pequeña, no me vas a perder nunca. Te agradecería que me ayudes a poner de pie y vayamos a ver como esta Will, no quiero pasar mucho tiempo en este lugar, no me quiero encariñar con el baño. (risas)

- De acuerdo, pero eres tu el que se hecho a dormir, no yo.

- Lo se, pero tenia la esperanza de que te echaras a mi lado.

No quiero preocuparla con tonterías, ya había pasado por cosas muy fuertes, trataría de ofrecerle la mayor tranquilidad posible.

Luego de ponerme de pie, y de reírnos un rato juntos, tal vez para evitar caer en la locura o el llanto, por un momento no olvidamos donde estábamos o que estaba pasando, éramos solos los dos en el mundo, y por un momento, pensé que todo esto era mentira. Instintivamente me acerque a ella con los ojos a medio cerrar, y antes de que nuestros labios pudieran tocarse, un estrepitoso rugir que vagaba por todos lados, nos quito el momento…

- Creo que es hora de irnos

- Si, voy contigo Jhon, hasta el final

- Hasta el final

Con Rebeca de mi brazo, salimos del baño, sin pensar siquiera en todo lo que nos esperaba…

Ella: Estas molesto??

Yo: No, yo no me molesto tan fácilmente…

Ella: Parecías molesto

Yo: Solo me veo serio

Ella: Ahhh Ok, caminamos??…

Yo: Ok vamos, tengo que ir un rato a Larcomar…

Ella: Yo también…

Yo: Entonces vamos,…Por qué no te abrigaste hoy si sabias que hace frío?

Ella: Cuando Salí había sol

Yo: Hay mujer…mmm por que te compras media ropa??

Ella: Por que esta de moda…

Yo: Weno ya fue…caminemos…

Al salir de la habitación me encontré con un largo pasillo de losetas blancas que se extendía a ambos lados de la puerta, definitivamente quienes habían construido el lugar se habían esmerado por darle una apariencia de hospital abandonado, o casa del terror, sentía la presencia de un científico loco en alguna parte de este extraño lugar, pero definitivamente no quería encontrarme con el y tomar café mientras le preguntaba como experimentaba con seres humanos por entretenimiento…aunque, tal vez parezca extraño, sentía que de todas maneras tendría que encontrarme con él, y con otras mas sorpresas antes de poder salir de aquí…

Al dar un paso fuera del umbral de la puerta escuche como esta se cerró detrás de mi, sentía un poco de pena por Angélica, no me parecía correcto dejarla ahí atrapada, pero no tenia otra opción, si la veían conmigo tal vez la inculpen o peor aun, tal vez la maten, y no quería cargar con la muerte de una mujer en mi vida, ya tenia demasiado con mis cosas como para pensar en otras…

¿Ahora por donde ir?, a la izquierda habían camillas abandonadas a su suerte por todo el pasillo, todas las puertas cerradas, algunas hojas de papel tiradas en el piso, una bata blanca a unos 15 metros de mi y una puerta al final, a mi derecha había una silla de ruedas volteada, por alguna extraña razón, la rueda seguía girando, lentamente, otras camillas, algunas con sangre, algunas vendas ensangrentadas, muchas hojas de papel y otra puerta. No sabia que camino tomar, la izquierda se veía mas…como decirlo, tranquila, por lo menos no había manchas de sangre como al otro lado, pero, había algo que no me cuadraba en esta escena, tal vez Angélica no me contó la verdad, imposible, si leí su mente, me gustaría saber mas sobre este lugar, pero mejor no me encariño, pronto saldré de aquí… ¿que camino tomar?, me gustaría tener una moneda para lanzarlo a la suerte…

Antes de que pudiera decidir que camino tomar, un gemido proveniente del lado derecho del pasillo decido por mí, era un hombre o así parecía, comencé a correr buscando a la moribunda persona que se encontraba por ahí. Mientras avanzaba encontraba mas y mas rastros de sangre, trate de hacer caso omiso a lo que mis ojos me mostraban para no menguar en mi avance, tenia que encontrar a esa persona y ayudarla, tal vez sepa como salir de aquí, tal vez, me pueda ayudar…

Mientras recorría el largo pasillo esquivando las camillas, y las vendas ensangrentadas, sentía que era observado, pero no había ninguna cámara de seguridad funcionando, las únicas que se encontraban en este lugar estaban produciendo cortocircuitos y emanaban humo, difícilmente volverían a funcionar, ¿pero entonces esta sensación a que se debe?. Cuando llegue a la gran puerta que me indicaba que por fin el pasillo había llegado a su fin, la empuje con fuerza sin importar lo que hubiera del otro lado, la escena que presencie frente a mi me hizo entrar en un estado de shock, la impresión de ver esa “cosa” de pie ahí me dejó estupefacto…lo único que me pudo sacar de ese trance fue el grito desesperado de un guardia de seguridad que estaba tirado en el piso, con la camisa manchada de sangre…

Cuando el guardia me grito pidiendo ayuda, la criatura que se encontraba frente a el volteo la mirada, era una mujer, o mejor dicho, lo fue en otro tiempo, tenia lo ojos blancos, vaciados, la cara totalmente arrugada como si la hubieran tenido bajo agua toda su vida, su piel era blanca, y dejaba ver las venas que recorrían su cuerpo, su cabello era largo y oscuro, le llegaba hasta el pecho aproximadamente, sus dientes eran oscuros terminaban en punta como si hubieran sido tallados con una navaja, y de su labio brotaba sangre, una sangre oscura a punto de coagular, definitivamente no era de ella, su uñas habían sido reemplazadas por una garras enormes y atemorizantes, estaba encorvada, frente al guardia, y me miraba fijamente a los ojos, como si me conociera.

Antes de que pudiera salir de mi asombro se giro hacia mi con un rápido movimiento de sus pies desnudos se agachó ligeramente preparándose para saltar, yo buscaba con la mirada algo con que protegerme de su futuro ataque, pero a mi lado no había nada, dio un paso mas hacia delante y extendió su mano derecha hacia mí, y misteriosamente escuche dentro de mi cabeza un nombre…Jhon…Jhon…

Esa cosa estaba intentando comunicarse conmigo, ¿acaso ese era mi nombre? ¿Cómo era posible que esa criatura sepa quien soy?… extendí una mano hacia ella, y las ideas en mi cabeza comenzaron a dar vueltas, hasta que la imagen de una mujer con un vestido rojo parada frente a mi apareció de repente…era…un recuerdo…un recuerdo que ella me estaba transmitiendo…

- Jhon?? Jhon despierta…Jhon no me hagas esto…si no te levantas prometo que te hecho agua

- Esta bien esta bien, pero tengo sueño, no podemos dormir un rato mas, solo un ratito…

- No ya es tarde, y me prometiste que íbamos a salir temprano para llegar al lago…

- Esta bien, una promesa es una promesa, mmm ¿y ese vestido rojo?, no recuerdo que hayas tenido ese vestido antes ¿Es nuevo?

- Si lo compre antes de que salgamos, quería sorprenderte con algo nuevo, ¿no te gusta?

- Me encanta, te queda precioso, ¿pero no te parece un poco inadecuado para nuestra caminata?, hubiera sido mejor un pantalón Jean y una polo…

- Si pero un pantalón Jean no me hubiera quedado tan bonito como este vestido…

- Te apoyo, tienes mucha razón, pero así no me voy a poder concentrar…

- No empieces a molestarme…oye no me mires así…

- Por favor, ya nos vamos a casar, puedo ver a mi futura esposa con una mirada de deseo…jajaja

- Si pero no me gusta que me veas así. Sabes Jhon, te amo, muchas gracias por aceptar salir de viaje conmigo…

- Yo también te amo Rebeca, y por siempre será así…

El recuerdo se desvaneció de mi mente, al verla nuevamente pude reconocerla…

- ¿Rebeca?, ¿Eres tu?

Ella asintió con la cabeza y una lágrima comenzó a caer por su mejilla…

- Pero, ¿Qué te hicieron? ¿Qué pasó contigo?

- Jhon, me alegra ver que estás bien, escúchame con mucha atención, nos sometieron a experimentos en este lugar, no recuerdo como ni cuando llegamos aquí. La ultima vez que te vi fue hace 2 semana, estabas en coma, llegué a pensar a pensar que nunca ibas a despertar, a mi me trasladaron con otro grupo ayer en la noche, al parecer los resultados que presentamos los de mi grupo eran prometedores para ellos, ya que los demás estaban inconcientes. Hace una semana desperté del coma, y me di con la sorpresa de que podía leer los pensamientos de las personas y mover objetos con la mente, pensé que las pruebas iba a terminar cuando tengan todos los datos que deseaban pero, querían más, había una chica conmigo su nombre era Jennifer, a veces mientras todos dormían, hablamos en la noche telepáticamente, ella me contó que le habían hecho otros experimentos, en ocasiones perdía la razón y no recordaba lo que pasaba, pero siempre sentía un olor a sangre en sus manos, hasta que un día la vi. Su rostro comenzó a cambiar, y lloraba mucho, vinieron enfermeros a verla y la sujetaron con correas, pero fue demasiado tarde, yo le hablaba telepáticamente para que se tranquilice y ella solo me decía que lo sentía, que no sabia lo que estaba pasando y que tenia miedo, luego no volvió a hablar, solo escuche un gemido y luego una mancha de sangre golpeo la pared, con su mano le había arrancado el corazón a uno de los enfermeros y se lo estaba comiendo, cuando la pudieron sujetar se la llevaron. Luego recordé que habían noches en las que tenia vacíos en la mente, ideas inconclusas, pensé que tal vez yo también tenia lo mismo. Un día, mientras me bañaban, vino un doctor a verme, un hombre alto, de cabello canoso, con unos grandes lentes, me miró, y me dijo que yo era especial, que no era como mi amiga o mi inútil novio, ahí supe que seguías con vida, pero no sabia que había pasado contigo. Luego del corte de energía la puerta de mi habitación se abrió, y al salir escuche un sonido fuerte y luego no recuerdo lo que paso, pero fue entonces cuando te vi, y te pude recordar…

- Rebeca, tenemos que salir de aquí, debe de haber una cura para ti…

- Dudo mucho que exista, pero no tienes mucho tiempo, tal vez los demás experimentos también han sido liberados y quien sabeque mas cosas hicieron aquí.

- No, tú vienes conmigo…

En ese momento la horrenda figura cambio por la de una mujer hermosa, la figura de mi novia, por la de esa mujer que amo, sus ojos y su piel volvieron a tomar un color natural y sus labios se tornaron rosados y bellos, una lagrima bajaba por mis mejilla y la tome de la mano, al verme se puso a llorar y nos abrazamos fuertemente, me susurro al oído un te amo, la apreté contra mi y le dije que la amaba y que siempre iba a ser así.

- Saldremos juntos de esto (mientras secaba sus lagrimas)

- No lo se…

- Te lo prometo…

- Te amo…

- Yo también…

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